Enanos Sarakh

Antes de empezar debemos tener claro que todos los enanos tienen una gran afinidad por su clan y mayor aún por la familia, una vez entendamos esto, todos los clanes enanos se consideran primos unos de otros, incluso con los Duergar. Todos los clanes nacieron del clan ancestral de los Obentheron, ahora extinto.
Tras el enfrentamiento de los dioses hermanos Ghodeir y Ghoraor, el reino de Obentheron fue destruido y sus hijos se vieron obligados a dejar el lugar para encontrar nuevas montañas y buscar riquezas en su interior. Todos, salvo los Duergar. La Cicatriz es el lugar que ocupaba aquel milenario reino enano.
Daher, Sarakh, Vinare, Torn, Tornael, Jolok y Rendar, los hijos de Obentheron partieron en busca de nuevas montañas que poder llamar hogar. Cada uno de ellos partió con sus familias para fundar nuevos reinos a lo largo de Zhirsanaq.

Sarakh decidió viajar al norte, puesto que había visto dragones surcando los cielos, y si había dragones significaba que debía haber riquezas. Su corazón le empujó a través de las montañas de la columna hasta que pudo divisar varios valles en sus laderas, allí comenzaron a excavar para probar la roca y la tierra. No solo había encontrado un nuevo hogar, también habían descubierto la sangre ardiente de la tierra con la que encender sus futuras forjas.
Sin embargo, Sarakh se negó a dejar que aquellas nuevas galerías y salones fueran su hogar, también el exterior formó parte de su reino. La nieve sobre las cumbres y los valles durante el invierno se convirtieron para él en su mayor riqueza.
Pasado el tiempo unos nuevos habitantes llegaron al norte, eran los elfos Enmys. Los dragones no se habían percatado de la presencia de los enanos, pero si lo hicieron de los elfos y atacaron su ciudad y otros asentamientos. Los enanos salieron en su ayuda y les cobijaron en sus salones hasta que el peligro pasó. Durante ese tiempo los elfos y los enanos intercambiaron sus conocimientos, además de forjar una gran amistad.

Si algo caracteriza a los enanos de Zhirsanaq es su capacidad para la inventiva. No solo son hábiles y competentes como mineros, también son ingenieros y por ello no dudan en sentarse a pensar y construir todo tipo de ingenios que les ayuden en su día a día. En los reinos enanos es común ver grandes aparatos con los que son capaces de cavar túneles en la mitad de tiempo, pero en el caso de los Sarakh son sus ingenios voladores lo que les hace temibles en el exterior. Al principio los usaban para vigilar el horizonte y tener controlados a los dragones blancos de la zona, pero ahora los utilizan para moverse y transporta todo tipo de mercancías. Más adelante le dedicaremos un buen espacio a la ingeniería enana.

Aspecto físico

No se diferencian mucho del resto de sus primos, son robustos y fuertes, mantienen la misma altura aproximada y sobre todo siguen teniendo la cabeza igual de dura. Su mayor diferencia a la vista es básicamente estética, su piel es de un color ceniciento y el pelo va desde los azules hasta los blancos, lo que delata su adaptación a los colores del invierno casi perpetuo del norte. Sin embargo, hay algo que les diferencia mucho del resto de sus primos, han aprendido las artes mágicas de los elfos y entre ellos hay una gran cantidad de magos. Aun así, no todos escogen el camino de la magia, otros muchos prefieren la senda del guerrero.

Mejora de Característica: Incrementan en 2 su puntuación de Inteligencia o de Fuerza, a tu elección.

Aguante Enano: Sus puntos de golpe máximos se incrementan en 1, y aumenta 1 más cada nivel.

Entrenamiento con Armadura Enana: Son competentes con armaduras ligeras y medias.

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