Canendav

por Carl M Hofferber

Este reino se formó poco después de la Gran Lluvia de Fuego, aquí llegaron muchos refugiados de la guerra que la precedió. Durante la guerra está zona fue devastada casi por completo, los árboles fueron talados para construir naves y armas de todo tipo, con la madera de sus antiguos bosques se construyeron las armas de asedio más destructivas imaginadas. Cuenta la leyenda que las Gemelas Lunares guiaron a los supervivientes hasta este lugar salvando así sus vidas y desde entonces los habitantes de Canendav son fervientes seguidores de estas diosas.

Tras la guerra, los refugiados se organizaron para reconstruir sus vidas y de los campamentos comenzaron a surgir pueblos. Los pocos elfos grises que sobrevivieron a la devastación con la ayuda del Círculo de Sanderí comenzaron a sembrar nuevos bosques para recuperar aquellas tierras mientras humanos y medianos preparaban las tierras para su cultivo. Con el tiempo aquellos primeros pueblos se convirtieron en ciudades y las ciudades terminaron formando un nuevo reino.

Pero antes que convertirse en un reino, las cosas se torcieron. A través del paso del norte, un abrupto camino entre las montañas de la Columna, llegaron guerreros orcos de varias tribus y sembraron el caos y la muerte a su paso. A medida que avanzaban hacía el sur saqueaban las aldeas y pueblos a su paso, enviando el botín de nuevo al norte a través del paso. Los orcos avanzaban prácticamente sin oposición destruyendo todo a su paso, hasta que llegaron a un pueblo un poco más grande y pensaron que les resultaría igual de fácil que hasta ese momento. Este pueblo se llamaba Myrtha y allí vivían muchos soldados retirados tras la guerra, pero entre ellos destacaba un joven llamado Soaren, hijo de esos muchos soldados y organizó a la población para luchar contra los invasores orcos.

Cuando los orcos se abalanzaron sobre el pueblo no encontraron resistencia y se confiaron, y fue entonces cuando los viejos soldados ayudados por el resto de los habitantes comenzaron a combatir a los orcos en estrechas callejuelas, tenderles trampas hasta que se batieron en retirada. Soaren persiguió al líder de los orcos hasta darle caza y una vez lo atravesó con su espalda los orcos huyeron de nuevo hacía el paso del norte y durante muchos años nunca se supo nada de ellos.

Soaren fue llamado entonces Soaren de Myrtha, héroe de Canendav. Los viejos soldados vieron una buena oportunidad y promovieron la idea entre el pueblo de que fuera nombrado rey, y pocos meses después así fue.

Tras la reconstrucción de los pueblos y aldeas, se construyó una fortaleza a la entrada del paso del norte para vigilarlo.

Habitantes

Debido al origen tan catastrófico de Canendav, este es un reino multicultural, aunque los humanos son los más numerosos, también habitan aquí los descendientes de todo tipo de refugiados, medianos y elfos, aunque ya no quedan nada más que unos pocos elfos de la estirpe gris. Con el paso de los años la población se ha ido mezclando por lo que la cantidad de semielfos es bastante grande, al igual que de semiorcos, legado de la invasión de antaño.

Canendav es conocido por ser un lugar de refugio para aquellos que buscan un nuevo futuro, es un reino creado por refugiados y está en su ley la de dar protección a todos aquellos que la merezcan. Una noche la Gemela Azul, la diosa Elenne se apareció en sueños al rey Inodius de Myrtha, biznieto de Soaren, le anunciaba que debía recibir a nuevos refugiados, el pueblo de la luna, los elfos de la noche.

A la mañana siguiente Inodius ordenó a varios de sus caballeros más fieles que salieran con él hacia el este, hasta el fin del reino al pie de las montañas, tras varios días de viaje llegaron al lugar que había visto en sueños, pero no había nadie. Como era tarde montaron un campamento para pasar la noche y al caer el sol vieron que de las montañas descendían luces de color azul y avanzaban deprisa. A las pocas horas se aproximaron al campamento, su apariencia era terrible, tenían el aspecto de los elfos oscuros, pero no mostraban hostilidad hacía ellos, en aquel momento Elenne hizo su aparición, y hablo al rey, esté se postró frente a ella y aceptó su petición. En ese momento, la piel de los elfos pasó del negro al azul, un azul nocturno de una belleza increíble.

Inodius habló con el pueblo de la luna y les otorgó esas mismas tierras para que pudieran vivir en ellas en paz y tras despuntar el sol retornó a su palacio para anunciar la llegada de los nuevos súbditos.

Mantenimiento de la ley

Aunque las leyes son promulgadas por el rey, los encargados de hacerlas cumplir son los diferentes barones. Cada uno de ellos tiene asignado un territorio donde administrarán la justicia, así como recaudar los impuestos y proteger con la guardia a los habitantes. En las poblaciones más grandes de cada territorio hay un puesto de la guardia, ellos son los que actúan como alguaciles y entregan a los delincuentes a los jueces, quienes son los encargados de juzgar y condenar a los culpables.

Vida diaria

La vida en cualquier pueblo o aldea de Canendav está muy ligada a la agricultura y la ganadería, por lo que la gran mayoria de la población rural se dedican a estos menesteres. En el norte existen varias poblaciones dedicadas sobre todo a la minería. La gente que vive en los bosques suele dedicarse a la caza o a la tala para la construcción y las poblaciones a las orillas del mar de Indélenar se dedican al comercio y a la pesca.

Amenazas

La mayor amenaza a la que se pueden enfrentar es a las invasiones orcas del norte, pero la fortaleza que protege el paso realiza bien su función, hace muchos años que los orcos no atacan Canendav lo cual hace sospechar que tarde o temprano deberán enfrentarse de nuevo a una horda invasora. Cada cierto tiempo se envía a través del paso a grupos expedicionarios, pero suelen regresar con escasas noticias, avistan algún campamento orco o aldeas, pero parece que se centran en explotar las pocas tierras fértiles que hay en las montañas. Al final del paso están las tierras bárbaras y no suelen explorar aquellos territorios en profundidad.

Principales Ciudades

Las ciudades más grandes se concentran en la costa debido al flujo de comercio, salvo la capital Myrtha que se encuentra en el interior subiendo por el río Esmeralda. En la desembocadura de este mismo rio está Nimjaar, el mayor puerto del reino y punto de entrada de muchas mercancías que luego se venderán en los mercados. La población más alejada está en el territorio de los Elfos Lunares, Naumnau.

Myrtha, Capital del Reino

Es una ciudad grande a las orillas del río Esmeralda. La mayoría de sus habitantes son humanos, pero aquí viven elfos, medianos, enanos y toda clase de mestizos, sobre todo semielfos y semiorcos. La gran mayoría viven del comercio, aunque alrededor hay una extendida agricultura y ganadería. El río Esmeralda al ser navegable más allá de Myrtha ha hecho que la capital sea también la capital del comercio y eso ha llenado la cuidad de tabernas y posadas, y por supuesto, también de organizaciones criminales.

Información General

Gobierno: Harryl de Myrtha. Rey de Canendav.

Otros centros de poder: Aunque la ciudad está fuertemente protegida por la guardia, el comercio ha hecho florecer la criminalidad. En Myrtha varias organizaciones criminales han tomado su parte del poder comprando a guardias, políticos y personas dentro de la corte del rey. Aunque no todo está perdido, aun queda gente dentro de la guardia fieles a sus líderes, pero su trabajo se complica muchísimo. Cerca de Myrtha hay un enclave del Círculo de Saderi y colaboran con la guardia para mantener el rio libre de contrabandistas y piratas.

Población: Es una ciudad realmente grande y su población sobrepasa los 40.000 habitantes. Muchos de ellos están de paso, solo para las visitas a los mercados, pero claro la afluencia es prácticamente diaria, ningún día se para. Entre la población estable de la capital hay gente de todas las razas y credos, aunque la familia real profesa el culto a las Hermanas Lunares, no está prohibido ningún culto, pero se vigila de cerca a quienes profesan el culto a las deidades malignas, sobre todo a aquellas personas que están en cargos importantes. Al rey y a su comandante de la guardia le preocupa que se extienda demasiado algún culto menos benévolo y le cause problemas no deseados.

Producción: La población de Myrtha está repartida entre multitud actividades dedicadas con la tierra y el agua. En el norte hay numerosas minas dedicadas a extracción de hierro y carbón repartidas entre las colinas y las montañas. Al sur numerosos y extensos campos de cultivo dominan las cercanías a la ciudad, todo ello salpicado de rebaños de diferentes tipos. Otra parte de la población se dedica sobre todo al transporte fluvial o a la pesca.

Guardia: La guardia de la ciudad ronda unos 2.000 soldados, aunque parece algo desproporcionado para una ciudad de este tamaño, la guardia se encarga de mantener la seguridad en un amplio territorio, por lo que la guardia suele estar repartida desde las montañas al norte de Myrtha hasta el borde del Bosque de la Noche, donde viven los elfos Lunares.

Nimjaar

Es una ciudad dedicada casi por entero al comercio, y es mayor incluso que Myrtha. A Nimjaar llegan todos los productos del resto del reino para su venta y sus calles están siempre repletas de gente a prácticamente cualquier hora. Debido a la gran actividad de sus mercados, el puerto de Nimjaar está siempre lleno de barcos, aun siendo el mayor puerto del mundo conocido muchos barcos deben fondear en la bahía durante días hasta que les permitan atracar en el puerto.

Información General

Gobierno: Barón Mighell Atolan.

Otros centros de poder: Aunque el gobierno de Mighell en apariencia es firme y duro, la realidad es otra muy distinta. Los gremios de comerciantes y de transportes tienen mucho control sobre muchas de las decisiones que se toman en la ciudad. Además, estos gremios están plagados de agentes de organizaciones criminales haciendo que la entrada de contrabando sea algo diario y muy dificil de controlar por parte de la guardia de la ciudad.

Población: Supera ampliamente la población de la capital llegando en los momentos de mayor actividad a los 50.000 habitantes. Esto se debe sobre todo porque los gremios de comerciantes de todo el mundo tienen representación aquí, convirtiendo Nimjaar en una de las ciudades con habitantes de casi todas las razas conocidas. Tanta afluencia de todo tipo de gente ha hecho que proliferen las posadas y hostales, así como iglesias de casi todos los cultos. Aquellos que no se dedican al comercio, son guardaespaldas o trabajadores del puerto. Hay una parte de la población que se dedica a la creación de armas y armaduras, aunque no sean especialmente buenas tienen buenos precios y es un producto que venden bien no solo a aventureros, también a la propia guardia de la ciudad o a otros países.

Producción: Pocas cosas se producen aquí, la gente que vive en las afueras suele tener sus propios huertos para vender las cosechas en los mercados de la ciudad y así conseguir unas monedas extra. La gran mayoría vive del comercio y de todo lo relacionado. Desde hace mucho tiempo uno de los mejores negocios son las posadas y tabernas, siempre llenas de viajeros y mercaderes. Pero la principal actividad son los mercados y sobre todo las Casas de Subastas, aquí una persona con dinero puede conseguir casi cualquier cosa.

Guardia: La guardia de la ciudad tiene unos 3.000 efectivos que se encargan de mantener la paz y la ley dentro de los muros y en las zonas cercanas. Su principal lucha está centrada en terminar con el contrabando y con las organizaciones criminales. Los gremios de ladrones han proliferado y son difíciles de combatir. Aunque la situación se mantiene, los capitanes de la guardia temen que estalle una guerra entre los diferentes gremios criminales por el control de las diferentes zonas importantes de la ciudad.

Naumnau

Esta es la misteriosa ciudad de los Elfos de la Noche o Lunares, está en el interior del Bosque de la Noche. No mucha gente es invitada a visitarla, y no suele aparecer en los mapas. No es una ciudad muy grande y sus edificaciones mezclan diferentes estilos dentro de la cultura élfica, uno de sus barrios está construido sobre los árboles más grandes, otros son preciosos edificios de colores verdes y blancos y luego están los barrios subterráneos. Todos ellos crean un conjunto bastante extraño, pero de una belleza exquisita para aquellos que pueden entenderlo.

Información General

Gobierno: El gobierno lo ostenta un concilio de mujeres, pero su representante es Isenre Veberthi.

Otros centros de poder: En la sociedad de los Elfos de la Noche todo está supeditado al concilio y a las sacerdotisas de Elenne.

Población: Aunque muchos de estos elfos viven aquí, su población no supera los 1.000 habitantes. La mayoría de los Elfos Lunares viven en pequeños asentamientos a lo largo de todo el bosque, pero más tarde o temprano terminan llegando a Naumnau por un motivo u otro.

Producción: Tanto en Naumnau como en otros lugares del Bosque de la Noche, la base es la agricultura de autoconsumo. En los barrios subterráneos hay habilitadas zonas para el cultivo de sus propias exquisiteces, entre ellas cierto tipo de setas y de algas que no pueden cultivarse de otra forma. En la superficie cultivan de forma tradicional algunos cereales y mantienen huertos para hortalizas y frutas. Por otro lado, dependen de la caza, ya que no es habitual tener rebaños de animales domésticos.

En los barrios subterráneos tienen algunas minas de donde extraen los minerales que necesitan para su vida cotidiana y otros que suelen intercambiar con los comerciantes autorizados por el concilio.

Guardia: Carece de guardia propiamente dicha, pero todos los habitantes son adiestrados en el combate cuando cumplen la edad. Todos deben estar preparados para defenderse llegado el caso.

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