Gadar

Dios elemental del aire es también conocido como el dios del viento entre la gran mayoria de las razas. Fue el último en intervenir durante la creación de Médanon creando las corrientes de viento cuando el agua de Qheano se evaporó al apagar las llamas de Sarhina. No conforme con eso, asumió como propios los vapores y humo que desprendía el fuego del interior de la tierra. Todo ello lo extendió por el mundo dando lugar primero a un aire denso y pesado, tan oscuro que no dejaba ver el sol. Gadar entonces lo absorbió dentro de su ser y lo expulsó limpio y claro, creando el primer cielo sobre la tierra, el fuego y el agua.

Antes de la prohibición, Gadar solía descender a Médanon para volar sobre el mundo y observar no solo a sus habitantes en el suelo, también conocer a todos los seres que usan el aire para moverse. Disfrutaba de los pájaros y grandes aves, pero más aún viendo a los enormes y coloridos dragones surcando los cielos de norte a sur.

Alineamiento: Legal Neutral.
Dominios: Aire y Tempestad.
Símbolo: Una nube empujada por líneas.

¿Quiénes son sus devotos seguidores?

Gadar es uno de esos dioses que pasan desapercibidos para la mayoría de los mortales. Sin embargo, tiene muchos más seguidores de lo que podrías creer. Todos aquellos seres que se desplazan por el aire o que usan los vientos para moverse de un lado a otro son sus seguidores o por lo menos le preparan ofrendas. Los aarakocras, arpías y muchos dragones le veneran. Incluso entre los elfos y los humanos también tiene un nutrido grupo de seguidores, la gran mayoría marineros que dependen de sus vientos para navegar sobre los dominios de Qheano.
En los barcos élficos es común pintar en la parte baja de las velas inscripciones o plegarías a Gadar para que les conceda buenos vientos para llegar a su destino sanos y salvos.

La Iglesia de Gadar

El dios del viento rara vez interactúa abiertamente con sus seguidores y más raro es aún que haya clérigos a su servicio, por lo menos entre las razas que andan en el suelo. Sin embargo, aquellas que hacen del aire su camino como los aarakocras le veneran y algunos de ellos entran a su servicio como clérigos. Entre las razas terrestres, sobre todo en humanos y elfos que dedican su vida a navegar por los mares, es común que haya un clérigo o capellán de Gadar, este se encarga de orar por la tripulación y el barco para pedirle los vientos favorables.
Así que no es normal que se levanten templos en su honor, pero alguno se puede encontrar en poblaciones costeras y en pueblos situados a cierta altura.
Lo que sí sorprende, es encontrar entre los enanos clérigos entregados a Gadar. Los enanos Sarakh, en el norte, son constructores de ingenios voladores, globos, autogiros y zepelines que utilizan para vigilar los cielos norteños y transportar sus cargamentos a los valles. Por esto, entre ellos siempre hay un clérigo que se encarga de bendecir estas aeronaves y pedir a su dios que le conceda la buenaventura de llegar a su destino.

Ritos

Los ritos relacionados con Gadar dependen mucho del entorno en el que ser muevan sus seguidores y sus clérigos. En el entorno marinero, cuando un barco cambias sus antiguas velas por unas nuevas estás son bendecidas en un ritual para asegurarse siempre buenos vientos. Algo parecido ocurre cuando los enanos Sarakh van a poner en marcha uno de sus nuevos artilugios voladores. El clérigo del templo se encarga de realizar los rituales y las bendiciones necesarias para tener suerte en su primer vuelo y en todos los siguientes.

Paladines

No son frecuentes los paladines seguidores de Gadar y menos aún entre los seres de la tierra. Sí alguna vez alguien se cruza con uno puedes tener por seguro que será un aarakocra.

Nota importante: Como con Vhalentyr, Gadar ofrece un dominio nuevo a los clérigos. El dominio de Aire se publicará junto con el de Tierra una vez terminado s de subir los cuatro dioses elementales. Esta vez será así para facilitarme la tarea de añadirlos al libro de Dungeon20.

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