La Tierras Sombrías III: El Bosque de la Piel

Este es otro de los enormes bosques que salpican las Tierras Sombrías y desde hace unos siglos es el hogar de una de las tribus bárbaras que tuvo que huir de sus tierras cuando regresó la anciana dragona blanca Ziorgaerryr.
Esta formado en su mayoría por coníferas de gran altura, aunque está salpicado de árboles más bajos como robles, enebros y castaños. Su suelo está surcado por decenas de pequeños riachuelos que dotan el lugar de su exuberante vida. Pero a parte de los animales también hay otros habitantes, los goblins.

Cuando los bárbaros dejaron los valles de los ríos Serpiente y Gigante para dirigirse al sur, no lo hicieron en paz. Tuvieron que enfrentarse a los esclavos de Aminyrth, uno de los hijos de Zyorg, por el camino lograron convencer a algunos de los dracónidos para que dejaran a su amo y lograron salir del territorio sin perder a nadie más. Tras tantas penurias llegaron al bosque, era como la tierra prometida, pero pronto se dieron cuenta que había otros habitantes y que también les darían problemas.
Mermados por el viaje y las penalidades, muy a su pesar ofrecieron un pacto con los goblins. Estos se lo pensaron mucho, son seres desconfiados por naturaleza, pero también tenían miedo de los recién llegados, los bárbaros a pesar de estar en un momento tan bajo eran superiores en número y además contaban con mejores armas. Así que el jefe del clan Blixbe El tuerto tras consultarlo con el chamán y por su puesto con su esposa (la que realmente mandaba en su clan) decidieron que lo mejor era compartir el bosque y evitar ser masacrados por aquellos enormes humanos acompañados de esos lagartos blancos y esos ogros tan extraños.

Durante muchísimo tiempo este pacto se ha mantenido y con el paso de las generaciones sus lazos se han estrechado mucho más de lo que nadie podría imaginar. Ambas comunidades han prosperado y en muchos aspectos han terminado dependiendo la una de la otra. La principal es defenderse de las incursiones de los elfos oscuros, cada cierto tiempo la estirpe de Sinae sale de su territorio en busca de todo aquello que les sea de utilidad, ya sea caza, asaltar aldeas para robar y esclavizar a sus habitantes. Esto les ha obligado a que las patrullas tengan miembros de todas las aldeas, ya sean humanos, ogros, dracónidos o goblins.

Las poblaciones y sus habitantes

La aldeas en las que residen estos clanes bárbaros no son poblaciones grandes, aunque los goblins han aumentado mucho gracias a lo aprendido de sus vecinos, sobre todo en lo concerniente a cultivar la tierra y criar ganado. No tienen más que un par de aldeas que no superan los cuatrocientos habitantes. Los dracónidos decidieron organizar una aldea por si mismos en la parte norte del bosque, pero los demás se reparten en otras tres aldeas también pequeñas.
En todas ellas se lleva una vida tranquila centrada sobre todo en sus cultivos y ganado, así como la caza cuando es necesaria. La incomunicación del resto de sus primos del norte es un problema que han podido superar y su forma de vida ya no es la misma que tenían antaño. Aun así, cada cierto tiempo los zepelines de los valles norteños llegan a la zona y siempre con la sorpresa de encontrar goblins conviviendo con sus hermanos lejanos.
Algunos goblins ven esta nueva comunicación como una amenaza y son reacios a tratar con los viajeros del aire, pero otros se han adaptado rápidamente a esto y curiosean en las extrañas embarcaciones que los hace volar. Alguno, incluso, ha logrado enrolarse en una de las tripulaciones a pesar de no ser bien vistos por los capitanes Sarakh.
Todas las aldeas están estrechamente relacionadas, y si algo ocurre en una de ellas rápidamente se sabe en las demás, los clérigos y hechiceros de las tribus se encargan de esa función.

Lo que no han podido reprimir ha sido su afán aventurero, los bárbaros han viajado por todas las Tierras Sombrías explorando y conociendo a otros habitantes del territorio. Sobre todo con los elfos silvanos del Bosque de los Secretos, ayudándoles a mantener vigilados los movimientos de los elfos oscuros por toda la zona. También han establecido lazos con los enanos de Tornael haciendo de puente para que retomaran el contacto de sus primos Sarakh. En definitiva, estos bárbaros continúan con sus costumbres ancestrales pero, poco a poco, se han convertido también en excelentes embajadores y mejores negociadores.

Los escamas blancas ahora se dedican a localizar dragones y vigilarlos para poder encontrar a sus esclavos y liberarlos, no siempre son bien recibidos, pero han ido incorporando a dracónidos de todos los colores a su aldea. Esta noticia no solo corre entre los esclavos de los dragones cromáticos, también los dracónidos metálicos han oído hablar de ellos y aunque ellos no están sujetos a la esclavitud, algunos han viajado hasta aquí para ayudar en lo que puedan.

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